El Evangelio que no avergüenza (Romanos 1:16-17)
Pasaje Bíblico: Romanos 1:16-17
Serie: La Mejor Carta Jamás Escrita
Libro: Romanos
Predicador: Jonathan Ferré
Exploramos el corazón del mensaje cristiano a través del ejemplo del apóstol Pablo. ¿Por qué Pablo declara abiertamente que no se avergüenza del evangelio, mientras que incluso Pedro, a pesar de estar tan cerca de Jesús, llegó a negarlo?
El pastor Jonathan nos lleva a profundizar en tres poderosas razones extraídas de la carta a los Romanos, por las cuales el evangelio es digno de ser proclamado sin temor ni vergüenza. Descubramos juntos cómo estas verdades transforman nuestra manera de vivir y nos animan a no avergonzarnos del glorioso mensaje de Cristo.
En Romanos 1:16-17 veremos:
- Reconocimiento de que todos enfrentamos la tentación de avergonzarnos
- Pablo afirma no avergonzarse del evangelio.
- Reflexión sobre su humanidad y posibles luchas similares
- El Espíritu le permite ver las glorias del evangelio y superar la vergüenza.
- Tres razones para no avergonzarse del evangelio
- El poder de Dios para salvar
- La justicia de Dios revelada por la fe
- El evangelio sostiene al creyente cada día.
- Invitación a abrazar el evangelio ante cualquier circunstancia.
- Exhortación a vivir vidas entregadas y valientes para Cristo
Para recordar
La fe no solamente nos salva, hermano, la fe nos sostiene cada día, cada día y nos sostiene hasta el final.
Preguntas para reflexionar
- ¿En qué momentos específicos de tu vida has sentido vergüenza del evangelio, como le ocurrió a Pedro, y cómo puedes dejar que las glorias del evangelio superen ese sentimiento?
- ¿De qué manera has experimentado el poder del evangelio para transformar vidas consideradas “insalvables”?
- ¿Cómo cambia tu percepción de ti mismo al saber que la justicia perfecta de Cristo es acreditada a tu cuenta y no depende de tus obras?
- Reflexiona sobre la frase: “El justo por la fe vivirá”. ¿De qué maneras prácticas puedes vivir diariamente sostenido por la fe y no por tus propias fuerzas?
- Ante las dificultades y desafíos presentes en el mundo, ¿cómo puedes mantener tu enfoque en la grandeza del evangelio en lugar de permitir que las preocupaciones temporales consuman tu corazón?



