Cuidando Nuestra Unidad (Romanos 14-15:13)
Pasaje Bíblico: Romanos 15:15-13
La predicación explora el llamado bíblico a cuidar y preservar la unidad del cuerpo de Cristo, aun cuando existan diferencias de opinión en asuntos secundarios de la conciencia. El mensaje destaca que, porque Cristo aceptó y redimió a su pueblo, la iglesia está llamada a aceptarse, amarse y buscar la paz y la edificación mutua.
Acompáñanos en esta reflexión sobre cómo imitar a Cristo, vivir conforme a la Palabra de Dios y depender del Espíritu Santo para vencer las actitudes divisivas. Escucha este mensaje y considera cómo puedes contribuir a cultivar la unidad y el gozo en la iglesia del Señor.
En Cuidando Nuestra Unidad veremos
- La importancia histórica de la Reforma protestante
- Divisiones comprensibles y necesarias por doctrinas secundarias
- Divisiones evitables por diferencias de menor importancia
- El llamado a cuidar y preservar la unidad del cuerpo de Cristo
- La tensión entre judíos y gentiles en la iglesia de Roma
- Diferencias sobre alimentos, bebidas y días sagrados
- Distinción entre doctrinas primarias, secundarias y de tercer orden
- Las cuestiones de conciencia y las adiáforas
- Aceptarse mutuamente a pesar de las diferencias
- Dios es el único Señor de la conciencia
- La responsabilidad individual de vivir con convicción delante de Dios
- No juzgar ni menospreciar al hermano por cuestiones de conciencia
- No poner obstáculos ni piedras de tropiezo
- Buscar la paz y la edificación mutua
- Imitar a Cristo, quien entregó su vida por los demás
- La Palabra de Dios como recurso para renovar la mente
- El poder del Espíritu Santo para vivir con paciencia y amor
- El llamado a cultivar el gozo y cuidar la unidad de la iglesia
Para Recordar
“Procuremos lo que lleva a la paz y a la edificación mutua. Que en cada interacción, hermano, aquí entre nosotros, que en cada conversación, que cada trato, que en cada actividad, eso sea lo que estemos buscando. No tener la razón, no que las cosas sean a mi manera, sino la edificación mutua del cuerpo de Cristo por el cual Cristo derramó su sangre.”
Preguntas para meditar en Romanos 1:18-32
- ¿Qué diferencias de conciencia o de opinión podrían estar amenazando la unidad dentro de la iglesia, y cómo puedo responder con paciencia y amor?
- ¿Estoy juzgando o menospreciando a algún hermano por una práctica que la Palabra de Dios ni ordena ni prohíbe?
- ¿De qué manera puedo evitar poner obstáculos o piedras de tropiezo a la conciencia de otros creyentes?
- ¿Qué significa, en mi situación concreta, procurar “lo que lleva a la paz y a la edificación mutua”?
- ¿Cómo pueden Cristo, la Palabra de Dios y el Espíritu Santo ayudarme a renovar mi mente y cuidar la unidad del cuerpo de Cristo?



